Adios al " Sobrino"

Juan Carlos García Marín era uno de esos artistas que pasaban desapercibidos para la mayoría de los aficionados, nunca fue protagonista sobre el escenario, eso quedaba para otros que recogían los triunfos mientras el ofrecía todo su arte al servicio del espectáculo.
Cantaor de atrás como le llaman en el argot flamenco, conocedor de los cantes y profesional como la copa de un pino, desarrollo su carrera artística de tablao en tablao, cantando para los mejores profesionales del baile, amigo de los de verdad, compañero con los compañeros y sobre todo con una humanidad impropia de los inmersos en la farándula del flamenco, donde el egoísmo y la falsedad son el denominador común.
Deja un vacío grande en su familia, su mujer y su hija Natalia, pero también en su hermano Jesús y su cuñada Estefanía con los que compartía profesión y a los que deja huérfanos profesionalmente hablando. Una pérdida irreparable la de este artista, que camino del cielo habrá visto que sus amigos, compañeros y el mundo del flamenco cordobés no lo dejaban solo en su último viaje, allí donde valla estoy seguro de que su carácter y buen humor ayudaran a crear un inmejorable ambiente, junto a los grandes que ya se fueron y a buen seguro lo recibirán con los brazos abiertos.
Desde esta peña nuestro más sincero pésame a la familia flamenca por tan insigne pérdida.














