Final del concurso "Duende Flamenco"
Comenzó la final por sorteo el representante de Arjona, Ranica que hizo un digno papel, estar en la final ya era un premio para él. A continuación Fede de Baños demostró que es un experimentado cantaor haciendo taranta y seguiriyas con un alto nivel mostrando su candidatura a ganar el concurso. Pedro Montesinos era la sorpresa de la final, este artista de Guarromán que toca la guitarra con mucho oficio a pesar de su juventud, quiso probarse en el cante aunque a fuerza de ser sinceros, sus manos superan las cualidades de su voz. El otro candidato Juan Francisco Serrano seria el último en participar, poco hay que descubrir de Juan Francisco, voz clara y limpia y un amplio repertorio de cantes, cosa de la adolecen los demás concursantes, esto no le valió para llevarse el triunfo que hubiera sido justísimo, la guitarra que la acompañaba marco diferencias y puso notas de calidad sobre el escenario en favor del cantaor, nos referimos a Manuel Ángel Calahorro artista de toque limpio y depurada técnica que está llamado a ser una de las guitarras referencia del panorama flamenco. En definitiva triunfo para Fede de Baños y accésits especial para Juan Francisco Serrano por lo ajustadísimo del resultado.
Llegaba el momento de las jóvenes, porque las tres eran mujeres, decir antes de nada que la responsabilidad de subirse a un escenario con esas edades es ya de por si merecedora del mejor de los premios, pero era un concurso y tenía que ganar una, aquí el jurado lo tuvo más fácil pues el nivel exhibido por unas y otras pronosticaba el resultado final. Lidia Pérez lleva varios años trabajando en la peña flamenca El Olivo del Cante, con David Pino y eso se nota a la hora de interpretar los palos y en la variedad de cantes mostrado a lo largo del concurso, ayudo y de qué manera la guitarra maestra de Manuel Ángel Calahorro, que tuvo a bien acompañar a esta joven artista de Villanueva de la Reina que obtuvo la recompensa al trabajo y sacrificio de los últimos meses.
Valorando el concurso en conjunto, si analizamos la organización de PRODECAM, un aprobadillo porque es mejorable, pero si miramos la finalidad del concurso el enfoque es perfecto pues se trata de un estupendo hilo conductor para que los aficionados al cante flamenco tengan su momento de gloria y salgan del anonimato, y a su vez fomentar el flamenco entre los más jóvenes para que este arte andaluz, pero a la vez internacional, no se pierda y consiga el reconocimiento que se merece.












