IV Festival Torreon del Cante de Lopera
Magnifico entorno en el que se celebro el IV Festival Torreón del Cante “Rocío de Lopera”, es sin duda el patio de armas del Castillo de Lopera el sitio ideal para celebrar este evento y hacernos pasar una agradable noche de flamenco. Si ha esto le añadimos un atractivo cartel y una Junta Directiva trabajando por su festival da como resultado lo que vivimos esta noche. Un humilde consejo a la peña el Torreón del Cante, si quiere hacer grande su festival hay que llevar mucho público, ganarse el apoyo de las instituciones y mejorar la puesta en escena, todo esto es trabajo y mas trabajo y no es fácil conseguirlo pero sabemos que hay material humano detrás lo que ya de por si supone una ventaja.
Adentrémonos en la parte artística, abría la noche El Niño Olivares, este cantaor sevillano Lámpara Minera no se le puede achacar falta de profesionalidad y ser poseedor de una voz melódica y ciertamente dulce, pero no acaba de despegar y abría que buscar las razones quizás en su timidez o falta de oficio, pero el caso es que no llega al publico, no quiero que esto se malinterprete todo lo contrario, nuestro apoyo y respeto a los artistas, pero no seria bueno para ellos si los que opinamos tuviéramos que adularlos constantemente. Comenzaba Rafael con Taranto, para continuar con Solea por Bulerías con la que daba paso a la fiesta y las Alegrías después Bulerías y remate con Fandangos Naturales. Tenia a su lado una guitarra con solvencia y mucho oficio, Antonio de Patrocinio hijo pertenece ha esa fresca hornada de guitarristas cordobeses que están dando mucho que hablar.
Le seguía en orden de actuación la representante de Jaén, Gema Jiménez, podríamos decir algo parecido de esta artista de Jodar, para tiunfrar en el flamenco no basta con tener una portentosa voz, una estupenda técnica adquirida en la Fundación Cristina Herem, o ser bonita que lo es, es necesario llegar al publico y se esta haciendo acreedora de cierta aureola de sosa que pude ser peligrosa, y lo dice un ferviente seguidor de esta artista que a poco que vaya puliendo sus defectos esta llamada a abanderar el nombre de Jaén en el mundo del flamenco. Para hacer voz hizo Milonga en honor al maestro Valderrama, continuar con Caracoles una de sus especialidades, Tarantas de la tierra con Rondeñas, Seguiriyas y tanda de Fandangos de Huelva. Un consejillo Gema, hay que ampliar el repertorio, que lo tienes, para los que te vemos a menudo que somos bastantes, gracias. No tuvo a su lado al guitarrista habitual, algo que no se noto en absoluto pues Antonio Carrión es de esas guitarras mágicas que hacen las cosas más fáciles a cualquier cantaor.
Descanso para el personal y refrescar las gargantas y en seguida paso a la segunda parte, con Rafael Ordoñez se sabe con seguridad lo que te va a ofrecer, mucho oficio por los años de experiencia y esa voz rota con sabor a lo viejo, a lo puro, pero el paso de esos años también pasan factura y hay que saber asumir el papel que le corresponde a uno en cada momento de la vida. Estuvo bien esta noche, mejor que en otras ocasiones, para empezar Polo, un palo poco utilizado en los festivales y que el rescató esta noche lo que es de agradecer, para girar a levante con Taranto y Cartagenera, Cantiñas de la Niña la Puebla, Colombianas de su nuevo disco que despertaron al dormido publico femenino, cante dedicado a la muerte de Paquirri a ritmo de Bulerías y para terminar una Seguiriya de la que salió airoso. Otra vez Patrocinio Hijo colaboraba con sus notas y falsetas llenas de fuerza y garra en hacer grande la actuación de Rafael.
Para el final quedaba un hombre que lo ha sido todo en el mundo del flamenco y que hacia tiempo que no veíamos por estos lares, José Galán cantaor de voz fina y armoniosa, dio un dignísimo final a este festival. Comenzaba con Fandangos Naturales y de Alosno, Tientos Tangos, Soleas desde Alcalá a Triana, coplas por Bulerías incluidos unos magníficos Campanilleros y Fandangos de los mas variados estilos, Carbonerillo, Aznalcollar, Macande, Cepero y alguno mas. En definitiva se mantiene en forma José Galán conservando las cualidades que le dieron fama entre los aficionados al flamenco. La guitarra de Antonio Carrión puso su arte y buen hacer al servicio del cantaor.
La sorpresa de la noche fue la presencia de la titular del festival Águeda Ruiz “Rocío de Lopera”, esta mujer octogenaria que paseó con orgullo el nombre de la localidad por el mundo, tuvo los arrestos de marcarse en el escenario unos Fandangos para deleite del publico, una vez que Juan Ortega Chacón diera por finalizado oficialmente el IV Festival Flamenco de la Villa de Lopera.
Actualizado ( Martes, 18 de Agosto de 2009 16:01 )













